viernes, 8 de septiembre de 2017

FUEGO DE AGOSTO

Amanece en tu piel y su luz
de limones me desvela.

He lamido su pulpa volcánica
y tengo la lengua en llamas.

Me arden en los labios las palabras,
se me incendia el silencio
en la garganta
y en las manos se me queman
los rescoldos de las últimas
caricias.

He recorrido a ciegas tu cuerpo
esta noche como un caballo
galopando sin herrajes
las hogueras.

Tanta luz me hierve en las pupilas
que lloro lágrimas de magma
como un niño de hielo.

A nuestros sueños simétricos
vienen a morir las mariposas.

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