Lo que no sabíamos
de la niebla nos quema ahora
en los labios.
Hemos visto sus húmedos dedos
deshilachando las sábanas y cercando la cama y hemos oído sus pasos
crujiendo en la madera
del rellano.
No había nadie al otro lado
del invierno.
Copos de simétrico silencio nos nievan
en los parpados.
Tu mirada me entristece como la flor que regamos con agua del deshielo.
Sólo ésto sabíamos de la niebla.
En su lechosa nada
cada noche nos buscábamos,
ciegos e inmóviles como dos ángeles
de hielo.
viernes, 17 de febrero de 2017
ME MOLDEAN TUS MANOS
Tus manos me moldean
como el agua moldea
el canto de los ríos.
Corren las lenguas encendidas
por los cauces de tu cuerpo
incendiando las heridas
de las orillas.
A tu tacto, el fuego
se me remansa
en las pupilas.
Soy de barro y ardo
en el torno de tus piernas.
Nazco cada día de tus muslos
de alfarera.
Solo tú puedes darle
forma a mi materia,
ponerle nombre a mi voz,
y hacer que brote la luz
de estas tinieblas.
como el agua moldea
el canto de los ríos.
Corren las lenguas encendidas
por los cauces de tu cuerpo
incendiando las heridas
de las orillas.
A tu tacto, el fuego
se me remansa
en las pupilas.
Soy de barro y ardo
en el torno de tus piernas.
Nazco cada día de tus muslos
de alfarera.
Solo tú puedes darle
forma a mi materia,
ponerle nombre a mi voz,
y hacer que brote la luz
de estas tinieblas.
RESURRECTO
He dejado que el tiempo
me circunde como una enredadera
de daños. Hasta aquí hemos
llegado. Hasta aquí nos ha traído
este cuerpo enemigo que nos declara
vencidos y que reclama
sus heridas.
A la orilla de este mar
de íntimas renuncias, nos han traído
estos pasos de humo.
Hoy he rendido la sangre y te la ofrendo
para que la sepultes en el aire.
Ocurra lo que ocurra me resucitarán
tus manos.
me circunde como una enredadera
de daños. Hasta aquí hemos
llegado. Hasta aquí nos ha traído
este cuerpo enemigo que nos declara
vencidos y que reclama
sus heridas.
A la orilla de este mar
de íntimas renuncias, nos han traído
estos pasos de humo.
Hoy he rendido la sangre y te la ofrendo
para que la sepultes en el aire.
Ocurra lo que ocurra me resucitarán
tus manos.
MILAGRO
Cada vez es mas nitido
el aire. El signo
que trazan en el cielo
las aves.
Las nubes cosidas con retales
de luz viuda. Las alas caídas
en desgracia, las lágrimas erigidas
con las ruinas del día.
La lluvia se desteje sobre el rostro
y todo parece posible.
Levantarse, abrir el paraguas,
y regresar a casa caminando
sobre el agua.
el aire. El signo
que trazan en el cielo
las aves.
Las nubes cosidas con retales
de luz viuda. Las alas caídas
en desgracia, las lágrimas erigidas
con las ruinas del día.
La lluvia se desteje sobre el rostro
y todo parece posible.
Levantarse, abrir el paraguas,
y regresar a casa caminando
sobre el agua.
jueves, 16 de febrero de 2017
RECUERDO
La tierra dura y fría, congelada.
Se le ha helado la luz en las entrañas.
Brotan flores de escarcha en las inciertas riveras. La niebla nos ciñe el ánimo
hasta donde la vista alcanza.
Hay un corazón de hielo en el cielo
raso. Un hálito de nieve
fulgurante que nos ciega. Un pájaro sin vértigo
merodeando el llanto.
Con estos ojos nuevos te descubro. Son ojos prestados para ver la sombra cristalina, la transparencia del aire, la profundidad del agua.
Acaso tu piel desnuda bañada de luz
pura. Te abrazo y sé que hemos recién
nacido.
Manso como un buey de barro, rumio el pasto del tiempo y sin conocerte aún, ya te recuerdo.
Se le ha helado la luz en las entrañas.
Brotan flores de escarcha en las inciertas riveras. La niebla nos ciñe el ánimo
hasta donde la vista alcanza.
Hay un corazón de hielo en el cielo
raso. Un hálito de nieve
fulgurante que nos ciega. Un pájaro sin vértigo
merodeando el llanto.
Con estos ojos nuevos te descubro. Son ojos prestados para ver la sombra cristalina, la transparencia del aire, la profundidad del agua.
Acaso tu piel desnuda bañada de luz
pura. Te abrazo y sé que hemos recién
nacido.
Manso como un buey de barro, rumio el pasto del tiempo y sin conocerte aún, ya te recuerdo.
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