lunes, 10 de febrero de 2014

VORACES LUNAS DE INVIERNO

Marejada en el corazón.


Mar de fondo en el alma.

Despierto y abro los ojos al abismo
del día.

Voraces lunas
de invierno. 

Hambrientos soles
de asombro.

Tras la ventana, un cielo en coma 
etílico finge al amanecer 
el fin del mundo.

Me miro  en el espejo y sostengo la mirada  de ese íntimo desconocido con el que comparto, sueños, sangre y silencio.

Luego combino un pantalón, una camisa, unos zapatos, una sonrisa,
y salgo a la calle con el corazón desguarnecido, en 
hilvanes, pendiente 
de un hilo,

descontando con angustia los latidos

que me quedan

para amarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario